Desde el 26 de Septiembre de 2015, de acuerdo con los Reglamentos (UE) 811/2013 y 812/2013, los equipos generadores de calor para la calefacción y la producción de agua caliente sanitaria, excepto aquellos que empleen combustibles sólidos,deberán exhibir en su proceso de comercialización unas etiquetas que aporten una información normalizada sobre el consumo de energía y, cuando corresponda, otra información complementaria sobre otros recursos o impactos esenciales, de manera que los consumidores puedan elegir productos más eficientes.

Los generadores que empleen combustibles sólidos tienen esta obligación a partir del 1 de Abril de 2017, de acuerdo con el Reglamento (UE) 1187/2015.

El objetivo de esta obligación, que ya nos resulta cotidiana en otros productos que también consumen energía como los lavavajillas, las lavadoras o los frigoríficos, resulta de la aplicación de la Directiva Europea 2010/30/UE de 19 de Mayo de 2010, cuya meta es orientar al consumidor en la adquisición de nuevos equipos, hacia aquellos que tengan un consumo menor de energía y otros recursos esenciales durante su utilización, contribuyendo así a cumplir el objetivo de la UE de incrementar en un 20 % su eficiencia energética.

Esta exigencia se concretará, en este tipo de equipos de hasta una potencia máxima de 70 kW, en la obligación de que en todo su proceso de comercialización deberán incorporar de un modo visible una etiqueta como la adjunta (etiqueta de aparato) y que, en el momento de su instalación, el suministrador o instalador deberá aportar al consumidor una etiqueta de sistema, en la que se evalúa la eficiencia conjunta del aparato con todos los elementos adicionales que también se instalen, como son sistemas solares térmicos, termostatos, acumuladores o generadores auxiliares como es el caso de los equipos híbridos.

En esencia, lo que se pretende es que el consumidor pueda disponer de un baremo fácilmente comprensible que le permita comparar soluciones tecnológicamente diferentes, para poder tomar la mejor decisión en términos de consumo energético.

En este entorno, los equipos destinados a este fin y que emplean el gas naturalcomo fuente de energía, tanto calderas de condensación, calentadores instantáneos de agua caliente y bombas de calor a gas, sean estas de absorción o de compresión,destacan por su bajo consumo, es decir, gran eficiencia, al ser una energía económica en comparación con otras opciones habituales, como el gasóleo y la electricidad…

En conclusión, mejorar la eficiencia energética en la cobertura de nuestras demandas es necesario y las etiquetas energéticas orientarán al consumidor en su decisión de compra. Realizar esa cobertura con sistemas que utilizan gas natural como energía mejora su eficiencia, rentabilidad y facilidad de asumir la inversión inicial y constituyen, por lo tanto, una solución óptima.

 

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